viernes, 26 de febrero de 2016

SOMBRA

Mi sombra es de tiempo quemado.
Va cosida a mi espalda.
Ha vivido días de sol y niebla, conmigo.
Me ha arropado en noches muy largas.

Soñé que se iba
que me dejaba.

Y...
Lloré su partida.

Mis noches, entonces,
se volvieron amargas.



Y en aquella oscuridad en la que
me cobijaba.
Tiré de ella
para que se quedara.
Y ella...
me miraba sorprendida
como si pensara que nunca  la había sentido.
Sólo, porque la llevaba pegada
a mi espalda.









sábado, 20 de febrero de 2016

NOIA


"Dijo, pues, Dios, a Noé: he decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra"

Entonces, todas las tempestades y todos los vientos se desencadenaron en un mismo instante lloviendo sin tregua.

La narración del diluvio universal aparece en distintas culturas y en épocas relativamente próximas en el tiempo.
Puede considerarse como uno de los acontecimientos antiguos comunes a las distintas civilizaciones que han poblado nuestro planeta. Pero, con o sin pruebas de su veracidad, se sabe que estas civilizaciones antiguas conservaron la historia de una gran inundación que destruyó a sus antepasados, sabiendo que algunas de estas civilizaciones no tuvieron contacto alguno entre si.
Durante miles de años en forma de leyenda se ha pasado de padres a hijos hasta que civilizaciones más modernas lo escribieran en libros como la Biblia, escritos Babilónicos, Egipcios etc

Cuenta una de las muchas leyendas que existe sobre este lugar, que el nombre de Noia deriva de los descendientes de Noé, quien llegó aquí tras el Diluvio Universal y escondió su arca en el monte Barbanza, donde plantó sus primeras vides. El mito ha calado tanto en la zona que el escudo de la villa contiene la imagen del arca de Noé junto con la paloma y la rama de olivo.

                                                                                "Ya se paran las lluvias, ya sale el cuervo.
Por ver si tras las aguas hay algo nuevo.
Un sitio habitable, un pequeño huerto...
Más la tierra no existe y el cuervo ha vuelto.

Y Noé reflexiona, pensando un momento:
Tal vez la paloma, se dice en silencio.
Busque y encuentre donde establecernos".

Aquí, en Galicia, no nos sorprende la lluvia, es más, estamos tan habituados a ella que cuando tarda en vistarnos la echamos hasta de menos aún cuando en ocasiones parece que va a durar eternamente o al menos esos cuarenta días y las cuarenta noches que duró el diluvio universal.

Desembarcó Noé en este lugar, según la leyenda, en esta bonita villa de Noia, situada al sur de la provincia de la Coruña y muy cerca de Santiago de Compostela. Su casco histórico esconde tesoros de la vida marinera y de la arquitectura tradicional que merece la pena descubrir. El escritor Otero Pedrayo la calificó como la mejor villa ojival gallega, por las construcciones góticas en su hermoso casco histórico. El tipismo de sus casas pescadoras se suma al encanto de la villa a la que se le ha llamado la pequeña Compostela.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Gaviota


El olor a sal en el aire, la neblina hecha jirones en la ría, el avanzar lentamente de las cortinas de agua de lluvia por la boca norte de la ría de Vigo hasta llegar a tierra. Asomarse al mirador del monte del Castro y ver pasar a los catamaranes mecidos por el vaivén de las olas de un extremo a otro, el sonido de los faros en la densa  niebla para avisar a las embarcaciones del peligro inherente que suponía la navegación a ciegas y...las gaviotas; ese chillido de las gaviotas revoloteando encima de los barcos en la lonja del puerto.Verlas planeando entre las ráfagas del viento y llegar en bandadas al refugio de los arenales o a los muelles cuando amenazaba temporal o tormenta. 


Ese mirar hacia un horizonte que no tiene límites, esa sensación de libertad, ese mar azul, gris o verdoso o totalmente negro salpicado de las luces de colores del puerto en la oscuridad de la noche.
Todo eso impregnó mi niñez y mi juventud de vivencias tan importantes que me hacen recordar siempre el  lugar al que pertenezco.

Existe la creencia de que las gaviotas que sobrevuelan las orillas de las playas, son el último pensamiento de las personas que han muerto en el mar, lejos de su hogar y de su gente.

Cuentan, que esos pensamientos, son siempre, pensamientos de amor. Cuando la vida se extingue es probable que el pensamiento busque a los seres que ha amado para enviarles en ese último instante un mensaje de cómo nos llevamos al otro lado el amor que nos dieron. Por eso, en estas costas se convive con ellas y se las respeta tanto que es extraño que alguien se atreva a matar a una gaviota.
Por su habilidad para aprovechar las corrientes marinas, a veces violentas, con el fin de sobrevolar un mar desatado, por ejemplo, ha incitado a los marineros a creer que su presencia en alta mar representaba el alma de un marinero siguiendo el barco en el que vivió.
Son capaces de volar aprovechando las corrientes de viento, sin necesidad de batir sus alas, sosteniéndose en el aire de una forma que parecen flotar sin moverse.
Al vivir en las costas se les asocia con espíritus libres inspirando a escritores, poetas y compositores musicales. Tal vez porque siempre están al lado del mar o en el mar, o porque son seres bastante libres y apenas sufren ataques de los hombres ni casi de ningún depredador.

La gaviota tiene un gran significado para los marineros, ya que al verlas significa que están cerca de tierra; el


hogar al que regresar después de una dura jornada de pesca. Comparte, la gaviota, con él las capturas y se ha hecho amiga del hombre después de miles de años.

Estas aves necesitan de la ayuda del viento para elevarse debido a su abundante plumaje, sin embargo, son capaces de volar tan rápido como los halcones debido a que sus alas están perfectamente diseñadas para esta actividad que es el vuelo.

Beben agua del océano y la digieren pese a tener tanta sal.
 Es grande y, es muy valiente cuando defiende sus pollos y, dicen que intuyen el momento de su muerte y que por eso es que se dirigen a mar abierto cuando llega el momento.
Seguramente, esto tendrá una explicación biológica, no lo dudo pero...a mi, sin duda, me gusta más pensar que hay una intención en esta ave más profunda y más sentida que la lleva a volar hacia una libertad eterna.

miércoles, 3 de febrero de 2016

El tañido de la campana







                                      Si por siempre enmudecieran,
                                     ¡qué tristeza en el aire y en el cielo!
                                     ¡Qué silencio en la iglesia!
                                    ¡Qué extrañeza entre los muertos!
                                     Rosalía de Castro



¡Quien no ha oído tocar, alguna vez, las campanas.! Ese tañer triste, melancólico o de aviso y alegría que llena el aire, que toca el alma.
En ésta época de las telecomunicaciones, es obligado volver hacia atrás los ojos y hacer un homenaje a las campanas de las iglesias que hacían llegar los mensajes a todos los vecinos, pues ella fue durante siglos la voz de la comunidad con su tañido creando un lenguaje sutil que el viento llevaba.
El campanario es, sin duda, como una aguja en alto por cuyo hueco pasa un hilo que comunica el cielo con la tierra convirtiéndose así en el punto de diálogo entre ambos.
Ha ido pasando el tiempo, han ido pasando los siglos y su voz, su sonido, ha perdurado a lo largo de ellos. Es el único instrumento musical que sigue sonando igual que siempre.  La mixtura de los sonidos se halla determinada por la forma, el espesor de la pared de la campana, el tamaño y el peso.
Antiguamente no se ponían las campanas en las dos torres, sino solo en una. Porque el instrumento musical , además de la campana, es la torre, es su caja de resonancia y se hacen de cierta manera para que las campanas suenen más y mejor. El sonido resuena en las bóvedas y en los muros como en la madera de una vieja guitarra. Si una campana esta fija o da la vuelta no es casual, se buscan determinados efectos y han de estar concentradas y ser solidarias y compañeras para poder dialogar. Si están separadas no hay diálogo, hay ruido. Cada una tiene su voz peculiar.



Ven a noite...morre o día,
as campanas tocan lonxe
o tocar do Ave María.




Campanas de Bastabales
cando vos oio tocar,
mórrome de soidades.
                Rosalía de Castro

Si en España hay 94 catedrales, hay por lo menos 50 maneras de tocar diferente Cada campana tiene su sonido peculiar que la distingue de todas las demás. En cada diócesis se toca de manera diferente.

En Galicia  los toques a muerto, parece casi que construyen el duelo. En Pontes por ejemplo, se cumple con la partitura que hace distinciones entre los sexos: "Si es hombre, dos toques en la campana gorda y uno en la pequeña, si es mujer, dos en la pequeña y uno en la gorda" Siempre dejando que se extinga de todo el sonido de una campana antes de tocar la siguiente.


 El día del fallecimiento, se toca tres veces " entre 10 y 15 minutos". Al día siguiente, el del sepelio, el tañedor acompañará al difunto hasta el lugar del entierro, con su música. 

 Hay una enorme diferencia de toques de un lugar a otro y las catedrales marcan no sólo la llamada a coro, sino que tipo de coro hay.

Las campanas  son la voz de la comunidad entera, no son solo un patrimonio católico,  forman parte del paisaje social para que todos se sientan integrados.
Se están tocando partituras de 1705 con campanas del año 1300 aproximadamente. Poca gente sabe que hay partituras para tocar las campanas y varían de una catedral a otra. Fueron escritas por antiguos campaneros.

Para todas las comunidades antiguas, las tormentas representaban el mal, ya que a un pueblo se le podía destrozar la faena de todo un año en una hora. Era algo de lo que había que defenderse y por eso las campanas tienen siempre una cruz hacia afuera. Todavía existen en muchas comunidades la creencia de que al tocar las campanas,  las tormentas se alejan al agitar el aire y por eso hay pueblos en los que se sigue tocando la protección contra las tormentas.


Con la llegada de la era científica se descubrió que el granizo se formaba en las nubes por fuertes corrientes de aire frío.Por ello trataron de justificar que el tañido de las campanas,destruían los granizos; las ondas sonoras movían el aire e impedían que el agua se transformara en hielo.Hoy día se sigue utilizando la misma idea a través de cañones de aire o cohetes para dispersar el granizo.

miércoles, 27 de enero de 2016

MIMOSAS


Después del otoño y, ya pasando Enero, en pleno corazón del invierno aparece, en Galicia, la primera flor: LA MIMOSA.

Esa lluvia de oro que inunda con su aroma orillas, laderas y caminos de bosques.
 Simplemente, es un estallar de luz. Es un inundar de aroma. Es la belleza de un árbol que se ha mantenido hasta el momento casi desgarbado y que ha pasado desapercibido durante el resto de los meses del año. 
Ah! pero con el andar de los primeros meses, según la zona, y como un nuevo amanecer en un día claro, despliega toda su belleza con una delicadeza insuperable por ninguna otra flor.
Igual que la xesta, esa retama tan querida  por los gallegos, también de porte desgarbado como una adolescente que promete una belleza extraordinaria en su madurez, también, como ella, tímida, se repliega sobre sí misma cuando siente la proximidad de algo o de alguien  apenas la rozas.
Se le conoce como mimosa o sensitiva, debido al modo en que mueve su follaje  al ser tocada o expuesta al calor, incluso también lo hace al atardecer.
 Al tocar minimamente sus hojas, estas se cierra inmediatamente y sus tallos menores caen por el peso de las mismas. Este mecanismo  de contracción cumple dos objetivos: en primer lugar, simular ser una planta mustia es ideal para protegerse de cualquier posible predador. y en segundo lugar  sirve para no perder una cantidad excesiva de agua durante el calor del verano e incluso para resguardarse del viento al reducir la superficie.
Símbolo de la elegancia, la ternura y la sensibilidad.
Todavía la Primavera está lejos, la primavera que induce el despertar de la tierra, ella anuncia que no tardará en llegar y Galicia nos recibe en una mar de mimosas amarillas, que te siguen en caminos y senderos haciéndote un pasillo de aroma dulzón, amable e inesperado.
Llegaron a esta tierra a mediados del Siglo XIX desde Australia y agradecida a ella se ha ido extendiendo colonizando montes y laderas.
Para quien viaja, las mimosas constituyen un recibimiento real, dándole una bienvenida olorosa y visual insuperable. Un espectáculo que nos puede transportar a la infancia más dulce, uno de esos pequeños milagros de la naturaleza que evoca tardes de lluvia y fragancia de leña que se quema en el hogar.



viernes, 22 de enero de 2016

RESERVA DE LA BIOSFERA

La reserva de la Biosfera es un título que otorga la Unesco a determinados hábitats para fomentar la integración del hombre y el medio ambiente.


Los Ancares, reserva de la biosfera: una frontera natural entre Galicia y la cuenca de El Bierzo. Una zona limpia, clara, hermosa, donde invita, al que allí se acerca, a sentirse en comunión con la naturaleza. Fue habitada por las tribus celtas que se refugiaron en las montañas huyendo de las legiones romanas construyendo castros en las tierras altas.


La montaña brota en tonalidades infinitas de verde y lo más sorprendente de esta zona es, no tanto  las alturas, sino  los fuertes desniveles que existen; desde el encajonamiento de valles hundidos por debajo de los 300 metros hasta picos de casi los dos mil en pocos kilómetros

Es una zona de gran altitud y por lo tanto muy aislada de núcleos de población, lo que ha permitido la supervivencia de tradiciones y la conservación, a lo largo de los siglos, de una arquitectura popular que ha desaparecido de otras zonas del norte de España.

Se sube y se baja, retrocedes, giras y tuerces a la derecha y, a la izquierda y das vueltas por los bosques y preguntas, y... cada vez que preguntas más liado te parece que estás entre carreteras, corredoiras, pistas y caminos. Pero da lo mismo, ya encontrarás el castro celta, porque perderse aquí, merece la pena.

Aquí el forastero puede descubrir lo que es la Ley del Kilómetro Gallego: perdido entre tanta carretera, que asciende y desciende se puede preguntar a algún abuelo que aparezca en el camino. ¿Cuantos kilómetros me quedan? si el paisano contesta "que tres o cuatro" faltan quince seguro, pero... ¡qué quince! Un festival de curvas ciegas llenas de gravilla y socavones donde podrían vivir familias enteras.
A lo lejos van apareciendo las pallozas , esas construcciones circulares que han sobrevivido al paso de los tiempos entre el frío, el viento y la nieve. Pero, insisto, es un paisaje para perderse en él, siempre y cuando vaya uno bien aprovisionado para cualquier emergencia, pero los rodeos merecen la pena, porque el castro de Santa María ofrece un buen ejemplo de que en estas tierras dos mil años no son nada. Aquí las casas se han construido de la misma manera que desde tiempos de Julio Cesar.


Las pallozas se construían con un muro de piedra muy grueso, sin más huecos que la puerta y algún ventanuco para no perder el calor del hogar. El techo se levantaba con vigas de roble y una cubierta de paja de centeno trenzada. No se abría un agujero para la chimenea: el humo se filtraba a través de la paja. En el interior, separados por tablones que solo llegaban a media altura, convivían personas y animales que proporcionaban calor en este invierno blanco enormemente frío.




sábado, 16 de enero de 2016

Gallegos Valientes

"O día do Medulio
con sangue quente e roxa
mercámo-lo dereito
á libre honrada chouza!"
   (Ramón Cabanillas, "En pé, en pé! 1917




La esclavitud es una forma de sometimiento del hombre por el hombre, que se practica desde la antigüedad y para vergüenza de éste, continúa actualmente bajo formas muy diversas.

Existieron muchos pueblos que preferían la muerte antes que quedar privados de libertad.

En el año 22 a.C. faltaban pocas tierras en Gallaecia por ser dominadas por los romanos, sin embargo aún quedaba un buen número de sublevados dispuestos a morir antes de ser convertidos en esclavos.
A la orilla del río Miño se elevaba el monte Medulio; monte difícil y escarpado, lleno de rocas y peñas, casi inaccesible.
Los propios guerreros habían creado un foso para aumentar la resistencia ante los romanos que iban llegando y estaban cada vez más cerca. Se escondieron en distintos lugares para sorprender a las centurias y a dos legiones romanas que esperaban al otro lado del río Miño. Los centuriones Antisio y Firmio, cada uno por un lado diferente, dirigían sus cohortes de legionarios de cara a la cima.
Estaban deseosos de aniquilar cuanto antes a los resistentes guerreros galaicos que habían ido colocando trampas diseminadas por las laderas del monte y esto estaba creando bastantes bajas entre los romanos que caían heridos en ellas durante la ascensión. El terreno, en definitiva, se les hacía impracticable para la batalla. Poco a poco iban llegando al gran foso que había sido creado por los aliados resistentes. El sol comenzaba a elevarse y se ocultaba de vez en cuando por alguna nube negra amenazando lluvia. Se acercaba el mediodía.
Rodeados por todos los flancos de la montaña no tenían otra opción que esperar la llegada de los romanos y cuando estos superaron el foso comenzaron a lanzar piedras y antorchas que pronto comenzaron a crear incendios al prender los tojos, haciendo más difícil y ardua la ascensión al monte Medulio.
Las mujeres prendían antorchas, creaban cadenas humanas para hacerlas llegar a los hombre que se encontraban en el acantilado. Los niños recopilaban piedras de distintos tamaños y creaban montículos cerca de los adultos para que estos las lanzasen. A punto estaban los romanos de comenzar a escalar los últimos metros cuando de los matorrales salieron como furias los iracundos guerreros galaicos y comenzaron a matar con saña a los romanos.

Los recursos para defenderse se fueron haciendo escasos. Vieron morir a muchos guerreros cruzados por las lanzas romanas. Pero ya lo tenían todo programado, en caso de que sufriesen la derrota en la batalla, nunca se entregarían. O luchaban hasta la muerte o morirían suicidándose.
El tiempo se agotaba. Los niños habían ido recogiendo las bayas de los tejos de la zona. Todos comenzaron a repartirse las bayas rojas venenosas. Familias enteras se arremolinaban bajo las arboledas esperando el momento de la muerte. Algunos guerreros aun esperaban matar algunos romanos más, otros, en cambio, prefirieron morir junto a sus familiares hundiéndose una daga en el corazón cuando otros  abrazándose en un ritual hundían su espada en el corazón del amigo y compañero mientras ambos caían heridos de muerte.

Los romanos fueron llegando poco a poco a la cima: Quedaron perplejos al encontrarse una cantidad de guerreros gallegos, bravos y regios inertes en el suelo. Un suicidio múltiple por la libertad, por la libertad de las tierras de Galicia.
Así la honra de los últimos resistentes guerreros gallegos nunca más sería vencida.
Su historia sorprendió a las altas esferas de Roma que hablaban de la enorme valentía de los galaicos, muy parecida a la de los galos, que prefirieron morir con orgullo proclamando su libertad antes que ser esclavizados.
A Galicia le llamaron la pequeña Galia.
El monte Medulio, abandonado con las víctimas en su cima se convirtió en el símbolo de la libertad de las tierras Galaicas.
La mayor parte se libró de la cautividad que para una gente hasta entonces indómita parecía más intolerable que la muerte.












viernes, 8 de enero de 2016

QUEICOA

"Queicoa" significa en "Barallete", la lengua de los afiladores; héroe, luchador, ser mítico. Así les llamaban  a aquellos viejos afiladores que llevaban a sus espaldas muchos kilómetros y muchos caminos. Eran hombres curtidos de trabajar en el campo que un día decidieron hacer su gran viaje a ninguna parte con la compañía del girar de una rueda.
Caminaban y soñaban. Si afilaban vivían y si paraban, morían

Orense, es la tierra de los afiladores, de la "Ribeira Sacra", del "Entroido" y los "magostos" y por supuesto del licor café. A " Terra da chispa",que algunos traducen por tierra de audaces. Llamada así  por la cantidad de afiladores que poblaban estos lugares ya que el oficio consistía en afilar cuchillos y navajas así como todo tipo de herramientas y cuando esto se hacía saltaban chispas " no rebolo", piedra de afilar, que era en donde se afilaba.
La rueda al afilar echa un chorrito de chispas. Este es el origen del apodo.
Para anunciar su llegada suele emplear, el Chiflo, una pequeña flauta de Pan de cañas o plástico como silbato y la va haciendo sonar en sus tonalidades de grave a agudas y viceversa.
El afilador es un campesino gallego que no puede vivir de la tierra, sin embargo, no le quedó otra alternativa que abandonar la aldea y recorrer las miles de callejuelas de países que fue visitando a lo largo de su vida.
¡ Que remedio! Hay que emigrar, como ahora y como en tantas ocasiones a lo largo de la historia de tantos países del mundo cuando la vida se hace dura e irrespirable.
La provincia de Orense ha sido la cuna de estos hombres que recorrieron el mundo cargando a sus espaldas o empujando, una rueda de afilar.
Tenían los afiladores  lenguaje propio, ya perdido en la actualidad. Este idioma particular se llama "barallete" y está basado en el gallego hablado en Orense que se encripta con la sustitución de palabras habituales por otras inventadas y sin ninguna conexión lingüística con ella. Era imposible para el que no perteneciera al gremio, entender la conversación. Hoy en día es un lenguaje para el recuerdo.


En las aldeas orensanas quedan algunos viejos afiladores que en sus años mozos dieron la vuelta al mundo.

La leyenda dice que la rueda de afilar fue inventada por un herrero. Es muy difícil de construir, requiere mucha paciencia y mucho arte, cosas estas también indispensables para ser un buen afilador. Es en el siglo XVII cuando aparecen los primeros. Hace, por tanto, trescientos años, que los afiladores orensanos andan dando vueltas por los caminos del mundo.


 Hoy está en vías de extinción este oficio que representa toda una cultura de trabajo y sacrificio.
Ya no se oyen por las callejuelas del ancho mundo a estos hombres. La chispa está a punto de apagarse para siempre. Una chispa que saltaba de la rueda y era arrastrada bajo la lluvia y el viento.
Orense tierra de afiladores y paragüeros, hombres que recorrieron el mundo llevando en su corazón su tierra, mucho ingenio y su chispa particular´


"Hombres que son héroes desconocidos de novelas que no se escribieron"
                                                                    Florentino López Cuevillas ( antropólogo e historiador)





















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